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Relacionado con el artículo “Pádel con “p” de Paciencia” vamos a continuar el tema ahondando en la importancia de mantener el control. Y ofreceremos algunas recetas para nuestro juego.

Durante el enfrentamiento primero tenemos que disfrutar de nuestros habilidades para la actividad y luego buscar las formas de desequilibrar las situaciones a nuestro favor (dentro de la ética, no olvidemos los valores deportivos).

 

Siendo lo primero en lo que podemos influir “nosotros mismos”:

  1. Haz un calentamiento completo y adecuado. Lo trataremos en un artículo aparte.
  2. Coge confianza en tus golpes para poder confiar en ellos y estar satisfech@ al ejecutarlos.
  3. Piensa en cómo te gustaría que te apoyase tu compañer@ y haz tu lo mismo. Y también con los adversarios.
  4. También podríamos condicionar al equipo contrario:
  5. Jugando sin prisas por ganar el punto, cada vez que la pelota pasa la red al campo contrario es un problema para los rivales.
  6. Evitando riesgos, ejecutando golpes con los que nos sintamos cómodos y con margen de seguridad.
  7. Usando globos cuando la bola quede fácil y no haya alternativa clara.
  8. Evitando el golpe “mágico” ese que he visto a los profesionales (para ellos es también un recurso). Nos llama la atención porque no se ve habitualmente, por algo será. Y recordemos que ese punto vale lo mismo si es con un golpe mágico (sin margen de seguridad) que con un golpe de confianza.

Así proyectaremos una imagen de pareja muy sólida. Pudiendo provocar inseguridades en los rivales. Pero lo que seguro que haremos es estar cómodos con nuestro juego y disfrutar.

Siendo nuestra actitud constructiva desde la seguridad en nuestro juego iremos sumando puntos.

Y sin fallar o fallando menos que los rivales, la victoria será nuestra.

 

Teniendo claro que el punto es un conjunto de golpes propios y ajenos, debemos concentrarnos en construirlo. Durante la disputa del punto y de la suma de ellos hay que seguir un orden:

  1. Que la pelota pase la red y entre.
  2. Que no sea fácil para la definición del adversario.
  3. Que le incomode y pueda generarnos una ocasión para seguir atacando.
  4. Continuar atacando y provocar una ocasión favorable para definir el punto
  5. Acabar el punto a nuestro favor.
  6. Si en esta secuencia de objetivos se invierte la dinámica regresar al principio.

La clave radica en esa fortaleza mental para no desviarse del plan trazado y regresar lo antes posible si eso sucede.